De cañon anti-granizo

El habitáculo donde se coloca el cañón, y situado en la base donde éste se apoya, se instala un dispositivo donde se mezcla el gas acetileno (C2H2) con el oxigeno y el nitrógeno del aire. En la nueva versión actualizada del cañón se inyecta directamente aire seco comprimido (oxigeno 21% + nitrógeno 79%) para aumentar un 30% más la potencia de la explosión, ya que cuando hay una tormenta el aire atmosférico es más húmedo y disminuye el poder de explosión.

Con el cañón antiguo se podía originar una explosión cada 7 segundos, pero con la mejora de los electrodos del mezclador de acetileno y aire seco, estas explosiones tienen lugar cada 4 ó 5 segundoes, y al ser un 30% más potentes, se controla el peligro de granizada más rápidamente.

El nuevo sistema funciona con paneles solares de 12 voltios, con lo que se trabaja con una tensión segura frente a una tormenta con alta actividad de relámpagos, y se puede poner en funcionamiento con una señal de radio de hasta 4 Km de alcance o a través de un mando gsm.

También ha sido renovada la tecnologia y los sistemas electrónicos, los cuales ahora están protegidos dentro de un bloque de resina para evitar problemas de humedad y oxidación. Además, este nuevo sistema funciona con 8 botellas de gas acetileno, dos más que el cañón antiguo, con lo que puede estar más tiempo en funcionamiento. Con este cambio se aumenta la seguridad. También se ha protegido el mecanismo de encendido del cañón (el cañón antiguo no lo estaba y hay que tener en cuenta que el acetileno es un gas explosivo), evitando también de esta manera la posibilidad de que se colara algún pájaro que pudiera estropear el mecanismo.

De todas maneras, el factor más importante para conseguir el éxito en los resultados, es el esmero y la capacidad profesional del usuario: intervernir con antelación y la constante atención es imprescindible para llegar a un buen resultado.

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